Narciso vivirá “hasta que se conozca a sí mismo”
En el mito de Narciso, las palabras del adivino Tiresias introducen el trágico destino del joven que muere atraído por su propia imagen reflejada en el agua, y representa bien esta época de la ‘cultura del Narcisismo’, en la que el culto a la belleza, a la juventud y a la perfección estética son dominantes y vertiginosamente dirigidos a la autogratificación.
“Narciso y La Vanitas” sugiere una exploración de la profunda relación entre la imagen de uno mismo y la autoestima, entre la efimera estela que dejan la belleza y el deseo, el frágil poder de nuestros placeres y nos invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y sobre lo que perdura.
La alusión al memento mori resalta el aura sagrada de las calaveras, testigos silenciosos de un diálogo ancestral con la muerte, adquiriendo al mismo tiempo un poderoso significado simbólico en la sociedad contemporánea, así como otros símbolos representados en las pinturas del Barroco tardío: relojes y clepsidras, instrumentos musicales,tejidos y joyas preciosas; todo para recordarnos la futilidad del conocimiento, del poder y de la riqueza terrenales, de la belleza efímera, del tiempo que huye. Tempus fugit
Entre los objetos, y de modo particular entre las joyas, que representan de forma poderosa la simbología de la volatilidad de la riqueza y del poder mundano, las perlas están estrechamente ligadas al mito de Narciso, ya que nacen en el agua, que es el elemento que, según la profecía del viejo adivino Tiresias, revelará la identidad de Narciso y determinará su muerte. Una leyenda cuenta que las perlas son lágrimas de los dioses, delicadas y frágiles, cuya perfección está destinada a desvanecerse y disolverse, amonestándonos nuevamente sobre la caducidad de la belleza y de la vida terrenal.
Los instrumentos musicales aparecen a menudo con una cuerda rota para subrayar el silencio de la música, que solo existe en el momento en que se ejecuta y luego se desvanece. Aluden a un diálogo interrumpido, al silencio de las palabras no dichas, a la falta de conección y empatia.
Sin embargo, la metamorfosis de Narciso en la flor del lirio puede verse como un símbolo de renacimiento y conexión con la naturaleza, como una mutación para integrarse finalmente en el entorno natural que había ignorado durante su vida. La transformación del cuerpo de Narciso en una flor simboliza su retorno a la tierra y su reconciliación con el elemento del agua que, como en un espejo, nos pone frente a la imagen de nosotros mismos para que nos reconozcamos.
El lirio de mar, el pancratium, que se encuentra en las dunas de arena a lo largo de las costas y en las playas de Menorca, es también conocido como ‘Lágrima de Narciso’ y en esta serie de fotografías simboliza la muerte y el renacimiento de Narciso.