ULISES ESTUVO AQUÌ

ULISSE ESTUVO AQUÌ

Para llegar al conocimiento es necesario experimentar

La Odisea narra el aventurero y difícil viaje de regreso a la patria de Ulises que lleva diez años vagando por casi toda la cuenca mediterránea entre monstruos, divinidades y criaturas legendarias.

Su viaje se convierte en la metáfora del “Camino del Hombre”, donde lo desconocido se entrelaza con lo fantástico, la violencia con la belleza, el amor con la guerra, el bien con el mal.

El héroe aterriza en territorios desconocidos experimentando el sentido del conocimiento y la curiosidad por el mundo, de acoger al extraño, de volver a las raíces y del deseo de supervivencia.

Según el teósofo Rudolf Steiner Ulises es el hombre en busca de su alma. Las etapas del camino serían pruebas simbólicas que, como en un camino iniciático, elevan las cualidades de la persona.

El viaje de Ulises es la aventura universal sobre el conocimiento y el encuentro entre diferentes culturas que cada uno de nosotros experimenta en una carrera hacia lo desconocido sin temor a ir más allá de nuestras Colonnas de Hércules personales.

A lo largo de los siglos se han hecho varios intentos de localizar los lugares de las hazañas narradas por Homero, sin llegar nunca a conclusiones definitivas.

Existe una hipótesis que relaciona Menorca con el mundo mítico helénico y con la circunnavegación de Ulises.

En el canto X de la Odisea se dice que Casandra, la hija del rey Príamo de Troya, profetiza que Ulises, empujado por las tormentas y los vientos contrarios, encontrará refugio en el puerto de la isla de los Lestrigoni, semejante a un profundo fiordo – entre las costas rocosas de la isla.

La descripción coincide perfectamente con la del puerto de Mahón en Menorca.

Algunos estudiosos han llegado a plantear la hipótesis de que Ulises llegó al Océano Atlántico, más allá de las fronteras representadas por las Columnas de Hércules o incluso que toda su historia tuvo lugar en el Mar Báltico (la llamada “teoría de Homero Báltico” según la cual los aqueos, con las migraciones durante la conquista de la Grecia premicénica, se han movido hacia el sur llegando a los mares Negro y Egeo traiendo consigo sus propios relatos orales tradicionales, una saga poética ambientada entre el Mar Báltico y el Mar del Norte.

Otros estudiosos han destacado fuertes influencias de temas típicos de la mitología del Medio Oriente y paralelos sustanciales entre la Epopeya de Gilgamesh y el poema homérico.

En la Divina Comedia, Dante se encuentra con Ulises en el XXVI Canto del Infierno entre los consejeros fraudulentos que actuaron con engaño e imagina que perecerá en un naufragio durante una de las últimas y épicas aventuras en las Columnas de Hércules al límite extremo del mundo antiguo conocido.

Gianna Carrano